Hace algunas semanas la revancha entre Conor McGregor vs Floyd “Money” Mayweather se posicionaba como uno de los atractivos deportivos de este año, incluso Floyd había colgado algunos videos entrenando en dentro del octágono lo que inmediatamente levantó las especulaciones de una nueva pelea contra el irlandés pero ahora con la reglas de las artes marciales mixtas.

Y es aquí cuando cualquier amante del boxeo o del la MMA seguramente se preguntará: ¿Para qué otra pelea? Porque es evidente que la primera  entre estos monstruos del marketing dejó una derrama económica que hizo que todas la barrera que dividían a los peleadores cayeran a base de billetazos, pero dentro del ring y sin demeritar un combate que fue entretenido, estos dos hombres no le dieron nada a sus respectivos disciplinas, no aportaron nada relevante y hasta me atrevo a decir que lastimaron la credibilidad del boxeo, porque es cierto: Floyd demostró que no cualquiera puede subirse a un cuadrilátero a enfrentar a uno de los pugilistas más inteligentes de la historia, pero la duda queda en sí un boxeador de las capacidades de Mayweather puede enfrentar a una bestia dentro del octágono… sería interesante, por no decir morboso, pero más allá de eso no hay absolutamente nada.

En los últimos días se ha hablado mucho del regreso de McGregor, aunque no frente a Floyd y desde mi punto de vista es la mejor desición que ambos podrían tomar pues tienen pocas cosas que ganar, además de unos cuantos millones de dólares, ya que el boxeador pone en riesgo su legado al exponerse a una disciplina en donde los golpes son brutales. Mientras que Conor podría ser exhibido en caso de una derrota en su territorio y en definitiva enterrar por completo su carrera.

Algunos números de la última pelea entre ambos:

Las previsiones antes del combate establecían en casi 5 millones el número de compras PPV, elevando una cifra total cercana a los 495 millones de dólares en ingreso televisivos.

Unos 18 000 aficionados presenciaron en directo el ansiado combate para asegurar más de 100 millones de dólares en taquilla. El precio de las entradas oscilaba entre los 3 000 la más barata y más de 100 000 la más cara, superando con bastante holgura el precio promedio de una entrada para el Mayweather-Pacquiao de 2015 (4 456 dólares).

El boxeador norteamericano, con solo subir al ring, se aseguró un cheque por 100 millones de dólares. McGregor ingresó 30 millones fijos por el mismo concepto, una cantidad a la que nunca se había acercado en sus combates en la UFC (su bolsa récord en el octágono era de 3 millones). Se espera que con su porcentaje del PPV, la taquilla y el merchandising, ‘Money’ ingrese un total de 350 millones a sus bolsillos.