Las maldiciones parecen algo cotidiano en la historia de la humanidad pues desde tiempos muy remotos han existido maldiciones de todo tipo, ejemplos como: La de Tutankamón, la de los Kennedy, la de la canción May Way, la maldición de los 27, la de Súperman (Suerte Hanry Cavil), la maldición del Cruz Azul… en fin, hay una lista interminable de maldiciones en todos los rubros que abarca, abarcó y abarcará nuestra cultura humana.

Pero, hay una maldición en particular dentro del fútbol que este sábado 3 de Febrero del 2018 ha hecho temblar a cualquier  “artista” o famoso del orbe, incluyendo al equipo de redacción de DeporArtistas, pues un jugador con el dorsal número ocho del equipo Arsenal (si, el de Inglaterra) llamado Aaron Ramsey anotó un Hat-Trick al Everton (si, también de Inglaterra) para darle la victoria 5-1 a su equipo y poniendo a sudar a medio mundo; pero, si no conoces la historia de la maldición del “Asesino del gol” aquí te la resumo.

El 16 de Octubre del 2009 un joven Ramsey de apenas 18 años de edad marcaría el primer gol homicida de la historia, pues aquel día en que el futuro capitán de la selección de Gales festejaba uno de sus primeros goles, el periodista deportivo Andrés Gómez falleció a causa de un infarto. Y ustedes dirán: ¡vaya! es muy triste, pero es sólo una coincidencia – a lo que yo contestaré – en ese momento todos lo pensamos, pero con el pasar de los goles las “coincidencias” eran sumamente exactas alcanzando incluso al mexicano Antonio De Nigris en Noviembre de ese mismo año. Pero no sería sino hasta el 2011 cuando la maldición de Ramsey se acentuaría en la cultura de todos, ajenos o no del futbol soccer, pues en ese año Aaron “el shinigami” Ramsey anotaría goles que aparentemente terminarían con la vida de Osama Bin Laden y Steve Jobs demostrando así que nadie estaba a salvo.

Con el paso de los años la lista de celebridades fallecidas en la misma fecha en que Ramsey anotaba goles se incrementó, arrebatándonos personalidades memorables como:  Whitney Houston, Chavela Vargas, Paúl Walker, Robin Williams, David Bowie entre los más destacadas víctimas de una maldición bipolar y satírica al encarar tan perfectamente la alegría y regocijo de festejar un gol con la tristeza y amargura de experimentar la muerte, una muerte que además es del conocimiento publico, como si de un requisito se tratase para elevar la simple coincidencia a una maldición que llevara para siempre el dorsal número ocho, Aaron Ramsey.

Es por eso de tanta expectación ante los tres goles que Ramsey ha marcado ya que podría desembocar en un cataclismo de niveles colosales, poniendo en jaque a la humanidad entera o dándonos una curiosidad que bien podría haber  escrito el mismo Edgar Alan Poe. De cualquier modo todos estaremos pendientes en los próximos días para atestiguar el clímax de esta maldición o la poderosa imaginación colectiva de unos aficionados englobados por las redes sociales en un chiste de mal gusto que resulta muy entretenido.

PD: Anda con cuidado Chabelo.