Con una trayectoria destacable, el arquero de Cruz Azul, Jesús Corona, ha mostrado nuevamente su debilidad, y esa debilidad es su temperamento, su carácter que lo hace explotar en el terreno de juego y no distingue, ni mide consecuencias.

José de Jesús Corona, debuta en el Atlas a la edad de 22 años, previo a ello la Chivas Rayadas del Guadalajara lo habían rechazado, motivo por el cual el joven cancerbero se dirigió con los rojinegros donde habría de iniciar su carrera. Cabe destacar que a muy temprana edad participa en el Mundial juvenil celebrado en Egipto. De igual manera se recuerda cuando fue a préstamo con las Chivas que enfrentaron al Boca Juniors en Copa Libertadores y tuvo una muy destacada actuación. Así iniciaba sus pasos en el terreno profesional del Futbol  el oriundo de Guadalajara, Jalisco..

Tras 47 juegos con los zorros del atlas, el joven portero fue cedido a los Tecos de la U de G, para de ahí, ser fichado por los cementeros del Cruz Azul equipo donde habría de consolidar su carrera hasta nuestros días.

Con selección mexicana menor participó en dos juegos olímpicos, y en diversos certámenes panamericanos.

Mucho llamado ha tenido a la selección mexicana, con actuaciones brillantes y muchas cuestionables, ha sido reconocido por organismos nacionales e internacionales, recibido balón de oro, en más de dos ocasiones, por mejor portero entre otros galardones.

Pero qué pasa con Corona, por qué no ha sido un portero que haya salido al extranjero, por qué no ha sido buscado por algún equipo internacional, porque no llega a consolidarse como profeta en su tierra, ese y más cuestionamientos nos podremos hacer sin encontrar realmente una respuesta.

Como todo personaje del balompié nacional, Corona no ha sido ajeno a los escándalos sobre el terreno de juego, su alto temperamento lo ha llevado a cometer errores que le han costado su imagen y también reprimendas por parte de los directivos de su equipo. Corona, como lo apuntamos desde un principio, es explosivo, no mide distancias, no entiende jerarquías, lo mismo le da encarar a un técnico, árbitro o compañero que agredir a medios de comunicación, sin duda ese tema es algo muy álgido que ha mermado parte de la carrera del futbolista.

Ahora en el llamado clásico joven del futbol mexicano, dejo ver su furia, interpretada como frustración por los resultados tan negativos que sigue cosechando Cruz Azul, agredió al árbitro de tal forma que le fue bien que no le sacaran tarjeta roja, busco saciar su encono en alguien y fue precisamente un medio de comunicación el agredido, tras estos actos, comportamientos del portero de uno de los equipos con más tradición en nuestro futbol, la Selección Mexicana no debería de convocarlo, ahí debe ir gente probada en todos los aspectos, no nada más en el deportivo, un futbolista debe reunir valores y cualidades que lo hagan íntegro ante el aficionado, que lo hagan ejemplo ante el pequeño que lo ve como su héroe.

Jesús Corona

Un hombre como Corona que se pierde en su ira, NO DEBE IR A LA SELECCIÓN MEXICANA DE FUTBOL.